Entre 2025 y 2026, once estados mexicanos aprobaron reformas, protocolos o reglamentos para limitar el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos móviles en escuelas de educación básica y media superior.
Las entidades que han impulsado estas medidas son Aguascalientes, San Luis Potosí, Nuevo León, Guanajuato, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Tamaulipas, Querétaro, Guerrero y Morelos. Las normas establecen, en términos generales, la prohibición del uso de celulares durante la jornada escolar dentro del aula, salvo autorización expresa del docente, y en ciertos casos la restricción de grabaciones o la obligación de resguardar el equipo.
Las reformas se han materializado mediante cambios a las leyes locales, reglamentos escolares o lineamientos administrativos; en varias entidades se fijaron plazos para que las secretarías de educación o las autoridades locales publiquen las reglas de implementación.
Autoridades, sindicatos y especialistas han señalado que el objetivo es reducir distracciones, prevenir la difusión de contenidos sin consentimiento y mejorar el aprovechamiento académico. Investigaciones internacionales y análisis pedagógicos también se han citado para respaldar la medida, aunque algunos expertos advierten que su impacto depende de una correcta ejecución en los planteles y de la participación de familias y docentes.
Las diferencias entre estados incluyen sanciones graduales, protocolos para el retiro temporal del equipo y excepción del uso en actividades pedagógicas autorizadas. Corresponde ahora a cada escuela aplicar las disposiciones y comunicar a la comunidad educativa los detalles operativos.
